Brasil el mayor productor de armas menos letales en Latinoamérica

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La compañía privada de Brasil, Condor Tecnologias no letales, aseguró que hasta los momentos mantiene dos contratos abiertos con Venezuela y que estos no han suspendido dicho acuerdo.

 

Brasil considerado como uno de los mayores fabricantes y proveedor de armamentos en Latinoamérica, revela un estudio sobre armas menos letales (AML) elaborado por el Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (Unlirec).

En Latinoamérica existen instituciones dedicadas a garantizar la seguridad ciudadana a nivel nacional y local que utilizan armas menos letales para el control de protestas, manifestaciones y disturbios en una variedad de circunstancias. Asimismo, tanto empresas que ofrecen servicios de seguridad como ciudadanos han recurrido al uso de dispositivos.

Ante su extenso uso, “subsiste un vacío conceptual en la región sobre qué constituye un arma menos letal, qué riesgos se asocian a su utilización, qué entrenamiento es suficiente para garantizar su correcto uso y cómo debe regularse su comercialización”, afirma Unlirec.

A nivel operativo, la utilización de AML está considerada para distintos niveles del uso de la fuerza. Mientras algunas policías de la región contemplan su empleo como última instancia antes de recurrir a un arma de fuego, en otros casos su empleo ha estado asociado a etapas intermedias de aplicación de la fuerza, como instrumentos disuasivos.

En la región, las AML han sido objetos de críticas por parte de organizaciones y de la sociedad civil, tanto locales como internacionales. Estas críticas se agrupan en dos tipos de consideraciones. “La primera se asocia al daño que las AML pueden generar sobre la salud física y psicológica de las personas en condiciones de uso normal; el segundo tipo de observaciones está relacionado con el uso excesivo y abusivo que integrantes de las fuerzas policiales y de seguridad puedan hacer de las AML”, señala el estudio publicado por Unlirec.

Compradores 
Más de 450 empresas en más de 52 países del mundo fabrican sistemas de AML, dice Unlirec.

Brasil, exportador de armas por excelencia y con fabricación tanto pública como privada, posee la Industria de Material Bélico de Brasil (IMBEL), que es una empresa pública de derecho privado dedicada a la producción de materiales de uso militar y civil.

La empresa privada brasileña Condor Tecnologias Ñao Letal ha surtido al Gobierno de Venezuela con bombas de gases lacrimógenos desde 2012, por las que ha recibido más de 293 billones de dólares. Venezuela es su cuarto cliente más importantes, y Condor asegura que como empresa con más de “32 años fabricando exclusivamente tecnologías no letales… comercializa sus productos no sólo en Brasil, sino para más de 50 países de todo el mundo”, y que “mantiene con Caracas dos contratos en vigor”.

“Condor está rigurosamente dentro de las leyes brasileñas, y hasta el momento no hemos sido comunicados sobre la suspensión de exportación de materiales no letales para Venezuela”, explicó el coordinador de prensa de la compañía Condor, Marco Senna.

Semanas atrás el presidente de Brasil, Michel Temer, ordenó la suspensión del envío de una compra realizada por el Gobierno de Nicolás Maduro de más de 77.860 bombas lacrimógenas, sencillas y de carga triple, a la empresa Condor.

Un sargento de la GNB, que quiso mantener su anonimato, expresó que “el equipo encargado de dispersar protestas actualmente no posee el entrenamiento necesario (que es más de ocho meses) para actuar ante los casos de disturbios, como lo ha venido haciendo” y “que en los casos puntuales de incidentes se logra ver la inexperiencia de los efectivos”.

“Al no tener tampoco un suministro de equipos no letales como gases lacrimógenos, spray de pimienta y balas de goma, no quedará alternativa a las fuerzas de seguridad locales y nacionales poner el uso de armas letales”, añadió el GNB.

En 2016, Omega Research Foundation resaltó que en América del Sur existen “numerosos casos de tortura y otros malos tratos contra manifestantes pacíficos y personas detenidas. La mayoría de los equipos utilizados para perpetrar estas violaciones a los derechos humanos son elementos comunes en las Policías de la región”, incluyendo armas de impacto cinético (como los bastones de mano y lanzadores de proyectiles), químicos irritantes (como el gas lacrimógeno), granadas de aturdimiento, y armas de electrochoque.

La evidencia es consistente en mostrar que, en el marco de política pública, la supervisión por parte de mandos medios y los protocolos operativos impactan sobre el uso de la fuerza y de dispositivos menos letales.

Chile es otro de los grandes productores en Latinoamérica, pero la producción es básicamente estatal, mayormente rifles, morteros y granadas de mano, se dirigen a EEUU, Canadá y Cabo Verde.

Instrutores da Guarda Municipal de Curitiba concluíram, na tarde desta quarta-feira (17), o curso de formação para utilização de armas não letais de dispositivo elétrico.
Foto: Jaelson Lucas/SMCS

Dispositivos de seguridad internacional 

Según la Amnistía Internacional, el comercio de armas es un negocio lucrativo en auge, a veces opaco, donde concurren intereses estratégicos, políticos, industriales y socio-laborales, además de los meramente estratégicos o defensivos. Globalmente es el comercio más lucrativo, seguido por el tráfico de drogas y la prostitución.

El volumen medio anual del comercio de armas, en los últimos 10 años, se evalúa en 100.000 millones de dólares, incluyendo el llamado material de defensa, equipos para las fuerzas de orden y algunas de las armas deportivas.

La mayor parte de ese comercio (70%) procede de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Entre los 10 primeros fabricantes se encuentran también Alemania, España e Italia.

Aunque la mayor parte de las transacciones comerciales armamentísticas las llevan a cabo entidades comerciales, la responsabilidad principal de este comercio reside en los gobiernos que se escudan en el derecho a la propia defensa para comprar o vender armas.

España ha multiplicado por 10 en la última década el volumen de exportaciones de armas.

En julio de 2012, la conferencia de Naciones Unidas sobre el Tratado sobre el Comercio de Armas elaboró un borrador que finalmente no fue aprobado debido a que Estados Unidos, seguido de Rusia, Siria y otros países, solicitaron más tiempo. La falta de acuerdo sobre un texto final fue decepcionante, pero no el fin.

El 2 de abril de 2013, más de 90 países respaldaron una nueva resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas para adoptar el Tratado sobre el Comercio de Armas. La resolución fue aprobada por una abrumadora mayoría: 155 a favor, 22 abstenciones y sólo tres países en contra (Irán, Siria y Corea del Norte).

El 3 de junio de 2013, el tratado se abrió a firma para todos los Estados miembros de las Naciones Unidas. Para que el tratado fuese vinculante, 50 Estados debían ratificarlo en sus países. Esta cifra se alcanzó el 25 de septiembre de 2014, fecha en la que comenzó la cuenta atrás de 90 días para que el tratado entrase en vigor el 24 de diciembre de 2014, tan solo 18 meses más tarde de que se abriese a firma. Se trata de uno de los procesos de aprobación más rápidos de un tratado de armas multilateral, muestra del gran apoyo político que países de todo el mundo han brindado al tratado.

¿Cómo funciona el Tratado sobre el Comercio de Armas?

Según las normas del nuevo tratado, antes de que se produzca una transferencia de armas, el Gobierno proveedor debe evaluar los riesgos asociados a la transacción conforme a estrictos criterios como, por ejemplo, si las armas pueden utilizarse en crímenes de guerra o violaciones de los derechos humanos. Si existe un riesgo sustancial de que esto ocurra, el vendedor no podrá autorizar la transferencia.

La primera Conferencia de los Estados Partes del tratado está prevista que se celebre a finales de agosto/principios de septiembre de 2015. Durante estas reuniones, los Estados y la sociedad civil trabajarán juntos para garantizar que el tratado se implemente de forma adecuada y para poner fin el comercio irresponsable de armas.

Y ¿qué ocurre con algunos de los principales países exportadores de armas que se oponen al tratado?

El comercio irresponsable de armas afecta a todos los Estados y, por este motivo, todos los países tienen interés en que exista un TCA: tanto los de países importadores como los exportadores, los afectados por la violencia armada o una combinación de estos. Todos son importantes.

Incluso sin el respaldo de algunos de los mayores exportadores de armas, el tratado tiene un gran valor, pues ha dado lugar a un nuevo marco legal internacional para regular la exportación de armas que cambiará la forma en la que todos los Estados valorarán las exportaciones de armas, incluso los no signatarios. Se juzgará la actuación de todos los Estados conforme a estos criterios y, hasta cierto punto, se les considerará responsables y deberán rendir cuentas.

Por ejemplo, el Tratado para Prohibición de Minas Antipersonas redujo el número de víctimas de minas antipersonas en más de dos tercios y casi eliminó por completo su comercio a pesar de que los Estados Unidos, China, la India y Rusia no lo firmaron.

Si se implementa de forma eficaz, el Tratado sobre el Comercio de Armas promoverá la justicia, la paz y la seguridad, beneficiando a todos los Estados y, especialmente, a quienes sufren la brutalidad de la violencia armada y el conflicto.

 

by Ilana Aponte Garcìa – eluniversal.com